Pasta con gambas, espinacas y aceitunas negras

Cuando llega el buen tiempo apetecen platos sencillos, completos y llenos de sabor. Esta pasta con gambas, espinacas y aceitunas negras es una receta ideal para el verano: ligera, rápida de preparar y con ese toque mediterráneo que nunca falla.

La combinación de las gambas, las espinacas frescas y las aceitunas negras aporta equilibrio, frescura y sabor. Además, el aceite de oliva virgen extra juega un papel fundamental, tanto en el cocinado como en el acabado final del plato.

Un último hilo de AOVE en crudo realza los aromas, aporta suavidad y convierte una receta sencilla en un plato mucho más especial.

Ingredientes para 4 personas

  • 320 g de pasta, tipo penne o macarrones
  • 250 g de gambas peladas
  • 2 puñados de espinacas frescas
  • 80 g de aceitunas negras
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cucharadita de copos de chile, opcional
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra recién molida
  • Aceite de oliva virgen extra Aceites Guadiel
  • Un chorrito del agua de cocción de la pasta

Elaboración

Cuece la pasta en abundante agua con sal siguiendo las indicaciones del fabricante, hasta que quede al dente. Antes de escurrirla, reserva medio vaso del agua de cocción, ya que ayudará después a ligar mejor todos los ingredientes.

Mientras tanto, pon una sartén amplia al fuego con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra. Añade los ajos laminados y sofríelos suavemente hasta que empiecen a dorarse, procurando que no se quemen para evitar que amarguen.

Incorpora las gambas peladas y cocínalas durante 2 o 3 minutos, lo justo para que queden jugosas. Si te gusta darle un toque ligeramente picante, añade en este momento los copos de chile.

Agrega las aceitunas negras y las espinacas frescas. Cocina durante un minuto, removiendo con suavidad, hasta que las espinacas pierdan un poco de volumen pero mantengan su color y frescura.

Añade la pasta ya escurrida a la sartén junto con un poco del agua de cocción reservada. Mezcla bien para que la pasta absorba todos los sabores y se forme una salsa ligera gracias al aceite, el ajo y el propio almidón del agua.

Ajusta de sal y pimienta negra al gusto.

El toque final

Sirve la pasta recién hecha y termina cada plato con un hilo generoso de aceite de oliva virgen extra Aceites Guadiel en crudo. Este último toque aporta aroma, brillo y una textura más envolvente.

También puedes añadir un poco más de pimienta negra recién molida justo antes de servir.

Es una receta perfecta para comidas de verano, cenas ligeras o incluso para disfrutar templada en esos días en los que apetece algo sabroso, pero fácil de preparar.

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